Cómo investigamos
Un mismo modelo recorre los cuatro centros. Está escrito aquí tal como la institución se propone trabajar, y solo lo publicamos como práctica actual en la medida en que está efectivamente implantado.
Acordar el problema con el investigador, el profesional, el operador y las personas afectadas por el trabajo. Nombrar la decisión que el resultado debe informar. Una pregunta que no informa ninguna decisión probablemente no merece la molestia.
Registrar la práctica existente, las condiciones pertinentes, los derechos de acceso, los recursos y la evidencia que hará falta para la comparación. Es el paso que más a menudo se omite, y su ausencia es lo que vuelve infalsificables las afirmaciones posteriores.
Elegir métodos, responsabilidades, acuerdos de consentimiento y de datos, condiciones de comparación y medidas de éxito realizables. Proporcionado significa adecuado a la pregunta, ni más elaborado ni más ligero de lo que ella justifica.
Llevar la actividad al entorno real. Registrar los cambios y las interrupciones a medida que ocurren, y evaluar tanto la experiencia de los participantes como la carga operativa: es la segunda la que determina si algo continúa.
Distinguir las observaciones de las afirmaciones causales. Informar de los límites, de los efectos inesperados y de los hallazgos que no respaldan la expectativa inicial.
Acordar la propiedad, el mantenimiento, las competencias y las condiciones de transferencia. La pregunta de investigación permanece en la agenda institucional incluso cuando un proyecto concreto cambia de forma.
La institución aspira a hacer más que proporcionar alojamiento. Su contribución prevista es participar en la formulación de la pregunta, organizar el codiseño, conducir los ensayos acordados, custodiar los registros locales, apoyar la difusión a través de la práctica, y valorar qué debe continuar.
Cada una de esas responsabilidades necesita una persona nombrada y un entregable. Cuando la dirección científica la tiene una universidad o un instituto especializado, esa es la disposición normal y correcta.
Todo estudio debe identificar nueve cosas, y un estudio que no puede hacerlo no está listo para empezar:
| Elemento | Qué establece |
|---|---|
| Pregunta | La decisión que el resultado debe informar |
| Entorno | Dónde se desarrolló el trabajo y en qué condiciones |
| Personas responsables | Quién dirigió, quién participó, quién custodia los datos |
| Método | Qué se hizo, con detalle suficiente para repetirse |
| Punto de partida | El inicio documentado de cualquier comparación |
| Intervención | Qué cambió, cuándo, y a qué coste |
| Resultados | Qué se observó, separado de lo que se infiere |
| Límites | Qué no puede mostrar el estudio, y por qué |
| Condiciones de reutilización | Qué pueden hacer otros con el material, y en qué términos |
Disciplinas distintas exigen criterios de evidencia propios de cada disciplina, y aplicar un mismo conjunto de indicadores de resultado a todas produce comparaciones falsas. Una edición de fuentes, un ensayo de prenda, un estudio de viabilidad sobre bienestar y un experimento de retención de agua se juzgan cada uno por los criterios de su propio campo.
Cuando se utilizan conocimientos culturales, documentamos sus fuentes, los titulares de los derechos correspondientes y los permisos concedidos para el uso previsto. Los límites y las condiciones de retirada se acuerdan expresamente.
Los datos personales, los derechos de las comunidades y la información comercial o culturalmente sensible están protegidos. A los participantes se les dice qué se recoge, para qué, cuánto tiempo se conserva, y cómo retirarse. Los resultados se comparten donde compartirlos es adecuado y donde los implicados lo han consentido.
La revisión ética, la acreditación investigadora y la gobernanza clínica corresponden a la universidad, al instituto o al socio sanitario que dirige un estudio. Esa es la disposición normal y correcta para un trabajo de esta naturaleza, y es como se constituye debidamente una colaboración anclada en un lugar.
Lo que la Abadía aporta junto a ello es el entorno, los profesionales, el registro de explotación, y la continuidad de atención a lo largo de los años en lugar de por ciclos de proyecto.